La firma Calvin Klein, acusada de violar la Ley de ‘propaganda antigay’ de Rusia

La firma Calvin Klein, acusada de violar la Ley de ‘propaganda antigay’ de Rusia

El anuncio de la última fragancia de la gigante de la moda, Calvin Klein, ha provocado indignación en Rusia. Las autoridades dicen que han recibido una serie de quejas porque el anuncio del perfume en cuestión, CK2, cuenta con dos parejas del mismo sexo y supuestamente contiene «elementos de propaganda de la homosexualidad y la pedofilia». Las quejas se han recibido de la ciudad al norte del país de Arkhangelsk después de que un número de personas han asistido voluntariamente a una sesión para visionar el anuncio en Youtube con el fin de evaluar la presunta «propaganda». Ahora se investiga si el gigante de la moda ha violado la ley.

Calvin Klein 2

El anuncio presenta a dos chicos montando en motocicleta sin camiseta y a dos chicas que en un puente sobre una carretera muestran sus pechos a los conductores. Sin embargo, aunque la publicidad muestra a diversas parejas heterosexuales que se abrazan y se besan en los labios, la censura rusa sólo se ha fijado en las parejas del mismo sexo. La firma Calvin Klein ha descrito el anuncio: «incorpora la emoción de la vida y celebra la diversidad de conexiones entre dos personas». Y esta afirmación posiblemente sea demasiado liberal a los ojos de los conservadores censores rusos.

Calvin Klein Perfume

Si es hallado culpable, Calvin Klein podría tener una multa de hasta 1 millón de rublos (13.000 euros). La empresa también podría verse obligada a retirar su publicidad de toda Rusia durante tres meses.

Os dejamos que seáis vosotros los que valoréis si este anuncio os parece que incita a algo. En nuestra opinión, los legisladores rusos ya no saben qué hacer para destruir a la comunidad LGBTI del país:

Pero es que en el gigante euroasiático cualquier cuestión puede suceder por más disparatada que parezca. La histeria antigay rusa traspasa límites insospechados y cualquier persona y, en este caso, animales pueden ser vistos como sospechosos de protagonizar una tórrida historia homosexual. El último caso que conocimos a finales de enero nos daría risa sino fuera por la terrible persecución que la comunidad LGBTI padece en Rusia. Alexei Krestianov, es un abogado que denunció al tigre Amur y al macho cabrío, Timur, por violar la controvertida ley contra la propaganda gay. La historia se sitúa en el Safari Park Primorsky de Rusia. Es el hogar de Amur, un tigre siberiano al que sus cuidadores le pusieron para comer un macho cabrío vivo a fin de que pudiera conservar sus instintos de caza. Pero, en lugar de comérsela, la cabra Timur se hizo amiga del felino y los dos se hicieron inseparables.

Durante meses ambos se convirtieron en dos estrellas de la pantalla. Millones de personas vieron los vídeos difundidos a través de Youtube y las cadenas de televisión de todo el mundo siguieron sus paseos por las instalaciones del recinto a través de la cuatro webcam en funcionamiento durante las 24 horas del día desde mediados finales de diciembre.

Pero no todo el mundo era feliz, la mente enferma del abogado ruso hizo que la opinión pública viese esa relación animal con otros ojos. Krestianov esgrimió retorcidos argumentos sobre los efectos nocivos que esta ‘amistad’ podían provocar a los niños rusos alegando que podría «generar interés por las relaciones sexuales no tradicionales».

A esta anécdota se le suma el hecho de que los políticos rusos debatieron el mes pasado un proyecto de ley que permitiría a las autoridades  encarcelar a la gente por expresar públicamente su homosexualidad. Contempla penas de 15 días de cárcel que irían acompañadas de multas económicas.

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