Preocupación por el diseñador gay turco agredido en el aeropuerto de Estambul por criticar al gobierno de Erdogan

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En este lamentable estado físico quedó uno de los diseñadores de moda más famosos de Turquía y activistas LGBTI de 59 años de edad, Barbaros Şansal. Fue atacado por una multitud enfurecida en el aeropuerto Atatürk de Estambul donde llegó después de publicar un vídeo online donde se mostraba muy crítico con el actual gobierno. Şansal, que es abiertamente gay, regresaba a su país tras disfrutar de unas vacaciones en el norte de Chipre.

Los policías parecían escoltarlo desde el avión pero el diseñador fue objeto de ataques verbales por parte de un grupo de hombres. Tan pronto como Şansal pisó la escalerilla del avión la multitud comenzó a perseguirlo para apalearlo ante unas autoridades que no hicieron nada para defenderle de los violentos. Le tiraron al suelo y la emprendieron a golpes y patadas contra él. El diseñador sufrió contusiones en la cara, cintura, caderas e ingle. Pero, según la versión de su abogado Efkan Bolaç, afirma que se trata de un ataque coordinado y son policías vestidos de paisano y empleados del aeropuerto, incluyendo el personal de seguridad, los que quisieron darle un escarmiento al indefenso diseñador.  De hecho, ni un solo agresor ha sido detenido.

A duras penas, Ṣansal logra zafarse y refugiarse en un coche; el de la Policía, que tenía orden de detenerle.

Un vídeo del incidente se ha compartido miles de veces en las redes sociales:

Anadolou, una agencia de noticias controlada por el estado turco, es acusada de fomentar este ataque tras publicar detalles de su llegada. De acuerdo con el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, la agencia de prensa estatal Anadolou publicó la noticia de Şansal llegando al aeropuerto Atatürk “en un avión de Turkish Airlines a partir de las 20.55 horas procedente del norte de Chipre”.

Şansal fue muy crítico con el gobierno de Erdogan: “¿Todavía estás celebrando el Año Nuevo mientras tantos periodistas están bajo arresto, tantos niños están siendo acosados ​​o violados?”, dijo en el video, “La corrupción y el soborno están por encima y ​​los fanáticos comparten el excremento en las calles junto con los anuncios religiosos. Ahórrate tu basura, Turquía”.

Şansal sigue detenido, según informa la BBC. Al parecer se encuentra recluido en una de las prisiones más grandes de Turquía, donde también permanecen muchos de los periodistas del país.

El diseñador ha sido acusado de “incitar al odio y la animosidad entre el público” y de “insultar” al público.

“Seguimos las actualizaciones de la deportación del diseñador de moda, Barbaros Şansal desde el norte de Chipre, tras ser sometido a un intento de linchamiento en el aeropuerto de Atatürk y conducido bajo custodia con preocupación”, dijo la organización LGBTI turca KAOS GL en un comunicado. “Conocemos la fórmula de los medios de comunicación de primera mano de un individuo después de compartir su opinión sobre los medios de comunicación social y luego ser sometido a un intento de linchamiento bajo la vigilancia de los agentes de la ley”.

No es la primera vez que este mediático personaje, conocido por su defensa de la igualdad, de los derechos LBTG y las mujeres, pasa por comisaría. Tampoco es la primera vez que le pegan por ser homosexual.

Y es que la libertad de expresión en Turquía ha empeorado drásticamente desde el intento de golpe de estado en julio de 2016, con más de 41.000 personas detenidas desde entonces. Al menos hay 81 periodistas recluidos en prisiones y más de 130 medios de comunicación han sido cerrados, en algunos casos usando la fuerza, en el mismo período.

Desde 2005 “insultar a la nación turca, al Estado de la República de Turquía o al Gobierno” es un delito según el artículo 301 del Código Penal que puede ser castigado con una pena de prisión de hasta dos años y un mínimo de seis meses. Amnistía Internacional ha criticado duramente la ley calificándola de “una amenaza directa a la libertad de expresión”.

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