
Más de un siglo de tradición familiar
Durante más de un siglo, las generaciones de la familia Mendoza, elaboraron vino para familiares y amigos, en una pequeña cueva centenaria, ubicada intramuros del Castillo de San Vicente de la Sonsierra.
La idea original de Eloy Antonio era continuar elaborando el vino en la cueva del castillo, pero debido al reducido tamaño e inaccesibilidad de la misma, en 1994 decide restaurar una antigua destilería del siglo XVII y acondicionarla como bodega. Comienza así la andadura de Bodegas Castillo de Mendoza.
La nueva bodega
El notable crecimiento de la actividad de la bodega hace que en el 2001 Castillo de Mendoza, traslade sus instalaciones a una nueva construcción en la que un calado excavado en roca viva al estilo tradicional de Rioja coexiste con la tecnología actual.

La bodega cuenta con 35 hectáreas de viñedo propio repartidas en diferentes parcelas del territorio municipal de San Vicente de la Sonsierra.
Seleccionamos las mejores uvas para nuestros vinos, tanto en el viñedo realizando una vendimia manual, como en bodega, donde se realiza la selección manual fruto a fruto. Elegimos meticulosamente los robles empleados tanto en la crianza, como en la fermentación maloláctica, para que resalten el carácter singular de nuestros vinos. Y finalmente, los dejamos reposar en nuestro botellero, hasta que alcanzan su máximo potencial y están listos para deleitar a nuestros clientes más exigentes.
Vendimiamos nuestras uvas de forma manual en el 100% de nuestros viñedos, y además se lleva a cabo por los mismos trabajadores desde hace ya más de 10 años. Confiamos en ellos porque conocen a la perfección nuestras pautas de calidad, y por tanto saben que uva deben cortar, haciendo de este modo una primera selección a pie de viña.
Además realizamos una selección previa de las parcelas, para determinar que uvas se emplearán en cada uno de nuestros vinos.
En el caso del Castillo de Mendoza Autor se seleccionan las mejores uvas de las mejores parcelas, esto implica que para elaborar unas 7000 botellas se recorren nuestros mejores viñedos con pequeñas cajas, seleccionando y cortando únicamente las uvas de extraordinaria calidad, es decir, sólo lo mejor de lo mejor.

Una vez que nuestras uvas llegan a la bodega, realizamos un proceso de selección manual sobre una mesa de clasificación con un equipo de 4 o 5 personas; fruto a fruto son inspeccionados exhaustivamente, dejando pasar a la siguiente fase solamente aquellas uvas que cumplen las pautas de calidad exigidas para cada uno de nuestros vinos.
Además en nuestro Evento de Castillo de Mendoza, vamos más allá, y realizamos una segunda selección, eligiendo de cada racimo, los mejores granos de uva.

Para nuestros vinos de alta gama: Noralba Crianza, Castillo de Mendoza Autor, Castillo de Mendoza Reserva y Evento Reserva Especial, la fermentación Maloláctica se lleva a cabo en barricas nuevas de roble francés y americano.
El objetivo es conseguir una mejora sustancial de las características organolépticas, a través de la micro – oxigenación de los poros de la madera. Lo que dota nuestros vinos de mayor estructura y untuosidad en boca, reduciendo la sensación de aspereza y agresividad de los taninos, y ayudándolos a preservar mejor y durante más tiempo los aromas, además de favorecer la estabilidad del color y por tanto la longevidad de los mismos.

La crianza de los vinos de Rioja exige reposo, calma, luz y temperaturas controladas. Por eso nuestros vinos descansan en un amplio calado de 1.600 m2 excavado en roca viva, dotado de un sistema automático de ventilación y niveles de temperatura y humedad controlados en todo momento. Gracias a su amplitud, las barricas se hallan extendidas a una sola altura lo que favorece un control individualizado de análisis, cata y evolución de los vinos.
Cuidamos y mimamos nuestros vinos, para que evolucionen a su ritmo, por lo que el proceso de crianza finaliza cuando han alcanzado las características que los hacen tan singulares.
Las barricas en las que se crían nuestros vinos se seleccionan meticulosamente, eligiendo aquellos robles que por su origen y proceso de tostado, ayudarán a resaltar el carácter singular de nuestros vinos.

Nuestros vinos, tras su crianza en barrica, duermen en nuestro botellero durante varios meses o incluso años, al abrigo de la oscuridad y a una temperatura y humedad controlada. Miles de botellas en reposo ensamblan sus diferentes componentes aromáticos y estructurales, puliéndose y dando como resultado vinos afinados y listos para el paladar.

Castillo de Mendoza asienta su filosofía sobre unos pilares de respeto por el medio ambiente. Nuestro compromiso con la sostenibilidad nos ha llevado a vestir nuestros vinos con materiales reciclados y/o con mínimo impacto medioambiental, ayudando a reducir nuestra huella de carbono.
El tour guiado a nuestra bodega lo realizará una persona de nuestra casa, conocedora de primera mano de todos los procesos, que os adentrará en nuestro día a día y en nuestra pasión por la viticultura y el vino.
La visita la realizará una persona de nuestra casa, conocedora de primera mano de toda la historia y de todo el proceso del cultivo de la vid y de la elaboración del vino. Durante el tour guiado visitareis el viñedo, la sala de elaboración y el calado de barricas excavado en roca viva. Terminado el tour guiado haréis una degustación de algunos de nuestros vinos ecológicos, acompañados de un pequeño aperitivo tradicional riojano de KM0 y ecológico, consistente en pan del pueblo, chorizo y aceite de oliva virgen extra.
Si tienes alguna intolerancia / alergia alimentaria o eres vegetariano o vegano, no dudes en comunicárnoslo al hacer la reserva para poder adaptar el aperitivo a tus necesidades.
Un consejo: llevar calzado cómodo para la viña y una chaqueta para el calado de la bodega.
Para realizar la visita es necesario reservar previamente.

En el año 2000 se hincó, en el Alto de Mindiarte, el primero de nuestros viñedos ecológicos y desde entonces nuestros esfuerzos se han centrado en convertir a agricultura ecológica el resto.
Hoy podemos decir que el 100% de nuestros viñedos se cultivan de forma ecológica, y que hemos recuperado a lo largo de estos años la flora y la fauna autóctona, que tan importantes son en el correcto desarrollo de la vid.
Nuestros viñedos son protegidos contra plagas y enfermedades con elementos procedentes de la naturaleza, ciñéndonos al máximo a una filosofía de protección del medio ambiente. No empleamos ni herbicidas, ni fungicidas ni ningún producto de síntesis, apostamos por la biodiversidad y el desarrollo sostenible.

