Fallece Hugh Hefner, el magnate que defendió de los homosexuales en Playboy en 1955: “Está mal perseguir a los gays”

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Con todos sus defectos y excesos, el fundador de Playboy era un aliado sólido para los derechos de los homosexuales Hugh Hefner ha sido durante décadas el héroe de hombres heterosexuales en todas partes y un carismático icono y defensor de la revolución sexual y la libertad personal pero el magnate de Playboy, aunque parezca lo contrario, defendió los derechos de los homosexuales desde muy joven.

El fundador de la revista Playboy murió ayer a los 91 años de edad. Se anunció a través de la cuenta oficial de Playboy en Twitter que había fallecido en su residencia Mansión Playboy en Holmby Hills, Los Ángeles, debido a causas naturales. El amante de las mujeres que aparecía siempre ante la opinión pública en bata de casa de coloridos tonos y con gorro de capitán de barco no sólo nockeó al conservadurismo en la América de los años cincuenta sino que también echó una mano para ofrecer una imagen positiva de la homosexualidad.

El escritor Charles Beaumont era autor de un cuento de ciencia-ficción que representaba un mundo donde la gente heterosexual estaba en minoría y las personas gays eran la mayoría. Revistas tan prestigiosas como Esquire y muchas otras rechazaron publicarlo, sin embargo, Hefner aceptó la pieza y la publicó en una edición de 1955 de Playboy, entonces era una revista relativamente nueva.

Las cartas de indignación inundaron las oficinas de Playboy por publicar el cuento que llevaba por título “The Crooked Man” pero Hefner se mantuvo firme. “Si es equivocado perseguir a los heterosexuales en una sociedad homosexual”, dijo en su respuesta, “entonces el revés también estaba mal”.

Pero no fue la única lucha visible de Hefner por los derechos del colectivo homosexual, también se enfrentó a los republicanos que deseaban discriminar a los gays por motivos religiosos. “Sin la igualdad matrimonial retrocederemos la revolución sexual y volveremos a un tiempo más puritano”, predijo en un artículo político en 2012. “La idea de que el concepto de matrimonio será manchado por el matrimonio entre personas del mismo sexo es ridículo”, concluyó Hefner.

El magnate de la comunicación del entretenimiento para adultos defendió a capa y espada sus ideales: “Hoy en día, en todos los casos de derechos sexuales que están siendo atacados encontrarán legislación forzada por personas que practican la discriminación disfrazada de libertad religiosa. Su objetivo es deshumanizar la sexualidad de todos y reducirnos a usar el sexo con el único propósito de perpetuar nuestra especie. Con ese fin, criminalizarán toda su vida sexual”.

Y también en 2009, dijo que la idea de dos hombres o dos mujeres casándose no haría daño a nadie: “Sin duda, el amor en sus diversas permutaciones es lo que necesitamos más en este mundo. La idea de que el concepto de matrimonio será mancillado por el matrimonio homosexual es ridículo. Los heterosexuales no lo han hecho bien por sí mismos”, afirmó.

Hefner nació en Chicago el 9 de abril de 1926. Asistió a la escuela primaria de Sayro y a la secundaria High School de Steinmentz de Chicago. Sirvió en el ejército estadounidense durante los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente, estudió Psicología en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign.

Cuando Playboy apareció en los quioscos en 1953, trajo un soplo de aire fresco sobre como tratar la sexualidad en la vida estadounidense. Hugh Hefner fue el verdadero precursor del erotismo gráfico a principios de los años cincuenta. Cuando los desnudos estaban relegados a revistas marginales y semiclandestinas, él reivindicó la sexualidad humana. Con un tono juguetón, pero en un contexto donde cabían la libertad de expresión, el periodismo serio y la literatura.

Tenía solo 27 años cuando trabajaba de director de circulación de una revista llamada Children’s Activities. Habiendo sido educado en el seno de una familia estricta, conservadora y muy religiosa, soñaba con crear una revista a la que llamaría Stag Party (frase que en inglés se usa para hablar de una fiesta de hombres solos). Con mucho esfuerzo y dinero conseguido entre los amigos, consiguió sacar el primer número de su revista, que en el proceso se transformó en Playboy y que tuvo como imagen corporativa un conejo, dibujado por Arv Miller. Playboy gozó de un triunfo inmediato, principalmente porque Hefner había comprado una fotografía de la actriz Marilyn Monroe desnuda; había sido tomada antes de su éxito en Hollywood, y Hefner la compró a su autor y la utilizó como el desplegable de su primera edición. Monroe ya era una estrella en el momento en que la revista fue publicada. La edición incluyó un editorial escrito por Hefner donde exponía la filosofía de Playboy.

Él se hizo famoso cuando en los 60 dirigía su imperio desde la amplia cama de la Mansión Playboy ubicada en Chicago. El magnate era dueño de una cadena de clubes nocturnos, atendidos por chicas disfrazadas de conejitas (“bunnys”) y se extendió a otros negocios, como casinos y hoteles. En ese mismo año se realiza “Playboy’s Penthouse”, una serie semanal para TV donde aparecen él con un montón de “amigos” de la revista, como el cómico Lenny Bruce y cantantes como Ella Fitzgerald, realizando entrevistas a personajes públicos. Era su demostración contra el puritanismo y a favor de los placeres de la vida.

Hefner fue un precursor, un defensor de las libertades individuales, un activista de la igualdad racial. Ya en los 60, en uno de sus clubs del sur de los Estados Unidos, actuó un humorista negro delante de un público blanco, al que le siguieron otros. También hizo entrevistas y mostró su apoyo a activistas de los derechos afroamericanos como Martin Luther King o activistas de los derechos humanos y pacifistas contrarios a la guerra de Vietnam.

En los 70, el imperio Playboy comenzó a venirse abajo, cuando le salió competencia más dura, revistas como High Society o Hustler (fundada por Larry Flynt). Comenzaron a cerrarse los clubs, hasta que Hefner cedió las riendas a su hija, Christie, quien reflotó exitosamente la empresa. Así las cosas, Playboy extendió su línea comercial al mundo del cine, el video y la cibernética, convirtiéndose en una sólida y moderna corporación.

Su dedicación y el éxito de la revista provocó su divorcio de su primera esposa Mildred Williams, en 1958, con quien tuvo dos hijos: Christie y David. Una de sus novias más duraderas fue la playmate Barbi Benton, quien apareció varias veces en la revista. Luego se casó con la playmate Kimberley Conrad, en 1989, lo que fue celebrado con una edición especial para coleccionistas de Playboy, donde la flamante novia aparecía en diversas poses y desnudos a lo largo de 93 páginas. Hefner tenía 63 años y Kimberly, 25. En enero de 1998, se separó de Kimberly, con quien había tenido dos hijos: Marston y Cooper.

Hugh Hefner se encontraba comprometido con Crystal Harris desde el 24 de diciembre de 2010 para el que sería su tercer matrimonio, pero el 14 de junio de 2011 Crystal Harris decidió poner fin a la relación.​ Sin embargo, el 31 de diciembre de 2012, en la Nochevieja de la Mansión Playboy, finalmente se casaron los dos, con un reducido número de familiares y amigos invitados.

D.E.P. Hef, como le llamaban aquellos que le amaban.

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